
Los perseverantes
Hay personas que se aferran a un tema y nunca lo abandonan. Por ejemplo, sigo a un artista que lleva décadas creando esculturas estilizadas de flores. Su obra nunca está terminada; siempre encuentra una razón para seguir esculpiendo su inspiración.
Probablemente todos conocemos ejemplos de músicos que, a lo largo de los años, siguen interpretando con entusiasmo e incansablemente sus propias composiciones en festivales, bares, salas llenas of medio llenas... O pensemos en un hombre como Peyo, que en 1958 comenzó a dibujar pitufos y siguió trabajando dedicado a esos personajes hasta su muerte.
Estas personas son las que perseveran. Son sinónimo de paciencia y perseverancia.

Más explorador que colono..

Yo sigo otro camino. No me malinterpretes: soy capaz de ser paciente y también de perseverar. No se trata de eso. Pero para mí, el placer del trabajo creativo reside más bien en la exploración de terrenos inexplorados y baldíos. Prefiero ser un explorador que un colono.
Esto último no significa necesariamente que sea superficial. Mi actitud no es el resultado de la prisa o la fugacidad. Es diferente... Simplemente no me importa la repetición.
Cuando en 1985 empecé a trabajar como ilustrador para agencias de publicidad, no era consciente de todo lo anterior. Era joven y buscaba principalmente una forma de sobrevivir. Pero, al mismo tiempo, ese mundo, por casualidad —o por destino—, me encajaba extraordinariamente bien. Los encargos que recibía de mis clientes eran, desde el principio, variados, impredecibles y desconocidos. A menudo se trataba de proyectos cortos y experimentales que me desafiaban a crear dibujos en estilos desconocidos.
En las décadas siguientes, los clientes me siguieron pidiendo que trabajara en todo tipo de estilos. Desde lo realista hasta lo caricaturesco. Desde lo tosco hasta lo refinado. Desde trazos garabateados hasta pinceladas fluidas. Desde el blanco y negro hasta el color.
Al producir de esta manera, aprendes a adaptarte. Aprendes a cambiar. Aprendes a ajustar su estilo día a día, según se requiera, para luego crear algo nuevo en una forma adaptada. He pasado mi vida laboral de esta manera cambiante. Desde mediados de los años 80 hasta hoy, eso me ha convertido en lo que soy: un ilustrador versátil.
Es presuntuoso destacar esto último, pero hay que mencionarlo aquí, porque precisamente esa versatilidad es la base de Parallel Comic World. Parallel Comic World gira en torno a la versatilidad. Pretende ser una colección homogénea, pero muy diversa, que, sin embargo, ha sido creada por una sola persona. La fuerza del proyecto se basa en gran medida en esa singularidad.
Adaptabilidad


